Publicado en ADN.es el 07/08/2008
¿Te compraste una casa de Martinsa-Fadesa y quieres reclamar lo que has pagado? Primero, reúne toda la documentación, remítela por burofax y fija un plazo para la respuesta | Es mejor asociarse para tener más peso en el concurso de acreedores
La suspensión de pagos de la inmobiliaria Martinsa-Fadesa ha dejado a muchos compradores sin vacaciones este verano. No sólo eso, les está quitando el sueño, porque siguen pagando y no tienen vivienda. Pero lo peor de todo es que falta información. ADN.es te da las claves de lo que debes hacer si eres afectado de Martinsa-Fadesa.
¿Cómo está la situación?
La inmobiliaria ha solicitado concurso de acreedores, es decir, ha paralizado todos los pagos que tenía pendientes por falta de liquidez. Por esta situación, los compradores de las viviendas están seriamente perjudicados, porque puede que no terminen sus inmuebles, o en algunos casos, ni siquiera lleguen a comenzar las obras. Deben seguir abonando sus cuotas, aunque en este momento el dinero no va a las arcas de Martinsa-Fadesa, sino a una cuenta que el juzgado de A Coruña, donde se está llevando el procedimiento por ser la sede social de la empresa, tiene custodiada.
¿Qué deben hacer los compradores?
En ningún momento deben dejar de pagar, ya que esto supondría el incumplimiento del contrato por su parte y se quedarían fuera de cualquier procedimiento legal que se produjese de cara a reclamar a la inmobiliaria las cantidades entregadas.
¿Quién puede reclamar?
Todos los compradores con los que Martinsa-Fadesa haya establecido un contrato y haya incumplido alguna de sus cláusulas como no entregar la vivienda terminada en el plazo pactado, no haber dado avales o seguros por las fianzas y cantidades entregadas o no haber comenzado o finalizado las obras en el tiempo estimado para su ejecución.
¿Cómo deben reclamar?
Deben hacerlo con rapidez y con paciencia. Lo primero, para llegar a tiempo al concurso voluntario de acreedores, ya que en el momento del incumplimiento del contrato aparece la figura del comprador-acreedor. Y lo segundo, porque la solución al proceso previsiblemente será bastante larga y tediosa.
Para ello, deben dirigirse mediante un escrito que garantice su recepción, normalmente un burofax, a la empresa en el que debe constar copias verificadas por un notario (ya que nunca deben desprenderse de los originales) del contrato de compraventa, de los justificantes de las cantidades entregadas y de los intereses devengados por ellas. En él deberá establecerse un plazo prudencial para la respuesta, por ejemplo una semana.
En caso de no obtener respuesta, tendrán que remitir, de nuevo por burofax, todos los documentos anteriores más la hoja de la primera reclamación a la empresa que avale los pagos que se han ido haciendo. Si Martinsa-Fadesa no prestó a sus compradores dicho aval la inmobiliaria habría incumplido las obligaciones impuestas por la legislación y se trataría de una cuestión con consecuencias jurídicas, civiles, admnistrativas e incluso penales.
¿Es mejor asociarse para reclamar?
Sí, porque garantiza una mejor posición en el concurso de acreedores, ya que así la asociación reclamará una cantidad mayor de dinero que un particular porque se trata de la suma de muchas cantidades entregadas. Además, “minimiza los costes del proceso, como por ejemplo del contrato de un procurador que te represente en el concurso”, según afirma el vocal de la Asociación de Afectados Martinsa-Fadesa, José Vicente Martínez.
“Es mucho más rápido, mucho más fácil y sobre todo, mucho más cómodo. Además te va dar garantías en el concurso, porque no es lo mismo ser el reclamante de 40.000 euros que el de 30.000.000 millones de euros de muchos afectados”, apostilla Martínez.
¿Va a finalizar Martinsa-Fadesa las obras de mi promoción?
Es la pregunta clave en todo el proceso y, además, sin respuesta concreta. Habrá que esperar a que finalice el procedimiento concursal, ya que, por el momento, es muy difícil saber qué va a ocurrir. Lo dicho, paciencia.